Bridgestone Hispania Manufacturing notificó formalmente ayer, 1 de abril, a los representantes de los trabajadores su intención de iniciar un procedimiento de despido colectivo que afectará a 546 empleos en sus plantas de Puente San Miguel (Cantabria), y Basauri (Vizcaya).
La dirección de Bridgestone Hispania justifica el despido de los trabajadores afectados “por los profundos cambios que se están produciendo en el mercado europeo de neumáticos y la necesidad de adaptar la estructura productiva de la compañía”. La planta de Puente San Miguel fabrica neumáticos radiales de camión agrícola y autobús. Por su parte, la factoría de Basauri produce neumáticos radiales de camión y autobús.

“Los sectores de neumáticos radiales para agricultura (AGR) y radiales para camión y autobús (TBR) han experimentado una importante contracción debido a un entorno macroeconómico difícil caracterizado por la inflación, la incertidumbre y los cambios normativos. Además, el auge de los fabricantes no europeos, que han ido ganando progresivamente una cuota de mercado cada vez mayor, ha provocado un aumento de la presión competitiva. La difícil situación del mercado, así como los cambios estructurales del mismo, hacen necesario un ajuste de la capacidad de producción para mejorar nuestra competitividad y perseguir la sostenibilidad en la industria”, explica la firma en un comunicado.
Los sindicatos rechazan el ERE y anuncian huelgas
Por su parte, los sindicatos UGT FICA, CCOO, BUB, SITB y ELA han denunciado esta decisión que no han dudado en calificar como una “aberración” y han acusado a la dirección de la empresa de “incompetentes”. Al mismo tiempo, han interpuesto una solicitud de huelga, para los centros de trabajo afectados.
“Consideramos inaceptable que se responsabilice a los centros de trabajo de Bridgestone Hispania de los problemas productivos europeos, cuando somos los centros que hemos soportado los ajustes de producción con ajustes salariales, quedando con escasa o nula afectación en el resto de los centros de trabajo de Bridgestone a nivel de Europa”, afirman.
En un comunicado conjunto, señalan que la medida planteada es “injustificada, inmoral, inaceptable y desproporcionada”, y denuncian “la total indiferencia de la dirección hacia el impacto humano y social de la misma”. Asimismo, afirman que esta decisión genera una enorme incertidumbre sobre el futuro de los centros de trabajo en Basauri y Puente San Miguel, “pues prácticamente supone un cierre a futuro”.